viernes, 31 de diciembre de 2010

2010: El Efecto Lost

No me contuve las ganas de postear, y posteo hoy porque es el último día del año y considero que el 2010 fue un año importante para mí en más de un aspecto. El blog salio en la tele, por ejemplo.

Fue trascendente en el ámbito cinematográfico (no voy a postear lo mejor que vi porque para eso está el blog con sus etiquetas) pero sobretodo en el televisivo.

2010 será para mí no el año del mundial (ni de los mundiales), ni el de los mineros, ni el del bicentenario sino el año del "efecto Lost" y le pongo ese término porque yo no veía series antes de ver Lost (más allá de algún capítulo suelto de lo que fuera) Y desde el 23 de mayo, ese día histórico en el que se cerró el ojo de uno de los personajes que más detesté y del que más me apiadé al mismo tiempo, hasta hoy ya me embarqué en el visionado de 5 series distintas.

Así que cerremos el año con una nueva etiqueta, la de "series", y con un último homenaje a la que me cambió como espectador. Antes de darle al play busquen un pañuelo:


Como dice Jin: No creo que se pueda mantener una conversación sobre televisión en el siglo XXI sin mencionar a Lost.

Pero... como dice el refrán "A rey muerto, rey puesto", aunque no es del todo cierto eso de que "un clavo saca a otro clavo", porque incluso los clavos son distintos entre sí, así que sin ánimos de reemplazar lo irremplazable pero entregando el cetro en cuanto a guión, fotografía y calidad en general, los dejo con Breaking Bad.


Nota: los que quieran ver el video de Lost con subtítulos lo pueden ver acá.
Nota 2: Si bien ya venía escuchando de Breaking Bad, se agradece el aporte de Marie que metió presión simplemente posteando en su blog para que me animara a entrarle al primer capítulo.
Nota 3: En vistas a 2011, les recomiendo a todos los lectores que pasen por los cursos que dicta Caro, del blog Morir en Venecia. Si se trata de entrenar el ojo para sacarle más jugo a las películas que vemos, ni lo duden.


Ahora sí, feliz año para toda la blogósfera.

jueves, 30 de diciembre de 2010

VxD: Patolandia Nuclear (1978)

Señoras, señores, entrañables y fieles lectores de la blogósfera, tengo el HONOR, la HUMILDAD (?) y la ENTEREZA de anunciarles que esta es la última reseña del ciclo VxD. ¡Y pensar que el año pasado a esta altura estaba subiendo una de Miyazaki! De todos modos, debo decir que si de películas que nos marcan a fuego se trata, este año no voy a ser menos y como la ocasión lo amerita, los pondré en conocimiento de lo que para mí es, hasta el día de la fecha...

LA PEOR PELÍCULA
QUE VI EN MI VIDA

Todos tenemos esa película que defenestramos con orgullo, la mía es Patolandia Nuclear (ya el título funciona como adelanto del cataclismo), la completa aversión al buen gusto, el epítome del cine mogólico, la última feta de ese gran pan lactal que es el cine.

Para empezar a entender esta vesícula llena de pus (infantil) tenemos que tener presente que la acción se desarrolla en una colonia de vacaciones y que ¡AL LADO! hay una central nuclear. Sabiendo esto, podemos pasar a conocer a los héroes del film (si por héroes entendemos a dos engendros antropomorfos con absolutamente NADA de libido y cuyas metas en la vida son cantar y que los niños duerman felices):

El Pato Carret (tomando café y/o siendo empomado)

Y Laurita (que vendría a ser la rubia cara de bragueta que porta sombrero)

Haríamos mal en olvidarnos de los niños: el Gordo, Pupi y Chichín.
¡Mirá si fuera un pancho!

Juntos se embarcan en mundo lleno de ilusiones, fantasía y travesuras, y cantan canciones como la del marinerito:

El timón de bizcochuelo,
la cubierta de turrón,
el velamen (!!!) de panqueques,
sin torpedos,
sin cañón.

O sino otras mucho más simples:

Es Patolandia, es Patolandia
el programa feliz,
para cantar, para jugar, para reír.

Vamos juntando datos: canciones alegres, un niño negro en el reparto, referencias a la felicidad y a la paz, una central atómica de por medio... Si a todo esto le sumamos que la película es de 1978, empezamos a adentrarnos en un terreno un tanto turbio. Y más cuando Laurita le dice al Pato que está bueno que los niños canten, así, mientras se ríen, "no piensan en cosas malas" (WTF!)

En fin, bueno... acontece que llegan tres maleantes a la colonia, porque claro, una película no se sostiene con cánticos y globos de helio. La nota de color, la genialidad a raíz de la cual seguramente el guionista estuvo dándose besos frente al espejo durante veinte minutos mientras se jadeaba a sí mismo frases amatorias es que el malo es...

Ledface? Cablemán?

¡No! ¡Es el mismo actor que hace del "bueno"! Cuestión que en un ejercicio de descollante versatilidad actoral el "malo" (que se llama Morgan) nos informa que necesita llegar a la central nuclear para "apoderarse de uranio".

¿Y para qué quiere uranio un simple malechor? ¡Pues para convertirse en el superhombre!

¿Qué diría Nietzsche?

La historia continúa con que Morgan se hace pasar por el Pato y finalmente logra su objetivo. No me acuerdo bien cómo, pero era de una manera del todo pelotuda... algo así como que el que cuida la planta le da la llave porque piensa que es el bueno y como confía en él, le permite acceder los reactores, porque es lógico que el uranio es inmune a la bondad y viceversa, con lo que nada atroz podría ocurrir.

Ah, me olvidaba que antes, el jefe de la planta nuclear le da una visita guiada a los pibes y el espectador se come el garrón de escuchar una sarta de datos inútiles sobre los átomos. Lo que sí queda clarísimo porque lo repiten una y mil veces es que le energía nuclear "
ES PARA LA PAZ".

El malvado Morgan va adonde tiene que ir y encuentra las instrucciones (cuidadosamente ordenadas en una carpeta Nº3 como se estila en toda planta nuclear) para poder colocarse la pila de uranio.


Y cuando lo logra la gente exclama:

¡Es el hombre más fuerte del mundo!

Seguramente lo dicen porque el uranio le permite a Morgan hacer cosas que antes no podía , como saltar o arrancar fierros:

Yeeeeah.

Die, canaleta, die!

¿Cómo termina este thriller descomunal?

Pasan DOS cosas que son fundamentales para el desarrollo de la trama: la primera es que al malo... SE LE CAE LA PILA.

¿Ah?

Y lo atrapan.

La segunda es que... TODO ERA UN SUEÑO.

EEOOGGH!!!

Así que sí... una hora y media para que todo sea un sueño.

Ya en la vida de vigilia todos festejan y creo que llegan los reyes magos para la felicidad de los niños, que cantan y hacen esas cosas que caracterizan a toda persona feliz.

Más o menos de eso va la peor película que vi en mi vida.

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Infinitos píxeles de gracias a todos los que alentaron el ciclo y lo difundieron en sus respectivos blogs, webs o redes sociales, a los que alentaron, a los que rieron y también a los que lloraron sangre. Para los entusiastas, les informo que el VxD va a seguir pero no en forma de reseñas (ni de alfajores)

Por lo pronto, en lo que a películas malas respecta no tengo más para decirles que...

lunes, 27 de diciembre de 2010

VxD: Unicornio, el Jardín de las Flores (1996)

¿Argumento?: Este film consta de cinco episodios. Uno, sobre la transexualidad, incluye el sacrificio de un muchacho en una aldea habitada por mujeres; el siguiente habla de una esclava blanca que el protagonista adquiere con el dinero ahorrado para comprar un camello; el tercero refiere a la aventura de un alquimista cuya búsqueda no es el oro sino la eternidad. El cuarto versa sobre una caravana de la vida y en el quinto se desciende a un colorido infierno con desatadas furias y otros seres venidos de la tradición griega.

Ok, ahí vamos...
1996 fue un gran año para el cine argentino. Además de esa joya invaluable titulada Veredicto Final se estrenó esta otra que poco tiene que envidiarle si nos proponemos experimentar su SENSACIONAL guión. Al igual que la peli protagonizada por Richard Joseph Paul, Unicornio fue filmada en el exterior, en un lugar muy alejado de la frivolidad de Miami, un territorio mucho más espiritual, donde se revelan verdades cósmicas del todo trascendentes y fundamentales: la India.

Yo creo que la única verdad incuestionable es que habría que inventar un insulto nuevo para describir la gravedad de esta mutilación cinematográfica propia de un débil mental. No sólo porque la peli arranca con este epígrafe...

WTF?

... sino porque con el correr de los minutos uno descubre que en Unicornio los personajes llevan adelante básicamente tres acciones:

1.- REÍR ESTÚPIDAMENTE

2.- DERRAMAR LÍQUIDOS

3.- PELLIZCAR PEZONES

Se los juro. Y eso cuando la cosa va bien, porque sino se oyen diálogos como estos:

- ¿Cuál es el perfume más delicado y deseado?
- El perfume de rosas rojas.
- No, el perfume de la vagina virgen cuando amanece en la noche de bodas.

- ¿Cuál es el sabor más exquisito para el paladar?
- El sabor del cordero fresco con especias del desierto.
- No, el dedo mayor del pie de una prostituta (???), porque transmite la sabiduria de vida, infidelidades y falsos sueños.

- ¿Cuál es el sonido más profundo y superficial?
- El de las ballenas cuando hablan entre ellas y cuando salen a la superficie.
- No... muerde el ombligo de una mujer embarazada y sentirás el sonido del niño entre los dientes. Ella gritará de placer haciendote creer que grita de dolor.

Después de escuchar semejante desfachatez al espectador le quedan dos caminos: o bien ir a hacerse gárgaras con azufre o bien ir a por más diálogos. En mi caso, no tuve más remedio que seguir adelante y encontrarme con cosas como:

Tal vez al beber la sangre de este varón me transforme
en una doncella prostituta o ramerísima (!!!)

Tú, cuyas mejillas eclipsas a los astros, ¿sabes acaso que tu mirar aterciopelado trocó al rey de Babilonia en alfil que huye de la reina?

Hoy estoy ebrio, insoportablemente erótico después de amar 15 minutos a la mujer de otra mujer, después de maldecir 15 minutos su boca y su pubis.

No es cuerpo ni materia lo que crees que consumes, hombre ciego, pederasta sin placer, inútil marioneta del viento o de la arena de los peces y de los volcanes, travestido finalmente como deberías ser en la entrada del infierno.

¿Adónde te escondiste amado y me dejaste con gemido? (¿?)

Y también podemos mencionar esta otra línea que se destaca del resto por su crudeza:

¡Qué olor a mierda!

Yo, que soy un alma sencilla, rescato este fotograma en el que parece que están jugando al pan y queso...

Si a alguno le interesa saber cómo termina esta desgracia, cierra con una pelea entre Behemot y Leviatán encarnados en dos jóvenes indios semidesnudos.


No tengo mucho más para agregar. Sólo que logré reponerme sin acudir a la ayuda de medicamentos...

... y que me imagino a todo el reparto internado en la clínica del Dr. Gireesh.

jueves, 23 de diciembre de 2010

VxD: El Divorcio Está de Moda, de Común Acuerdo (1978)

Ya que mañana es Nochebuena y viene Papá Noel, compartamos una película que defiende el sagrado sacramento del matrimonio. Bueno, defender es una manera de decir... Esta es la historia de Gualberto (juas) Galucci... "El Bebe" para los amigos. Gualber está teniendo problemas con su esposa Laura, no se entienden, se pelean por cualquier cosa y no intercambian fluidos. Llevan años de casados y el agobio se hace presente. Para colmo Gualberto, que es dentista, recibe la visita de Graciela Alfano...

Aaaffsdghjhgfff...

Es cierto, no se la ve muy tentadora, pero fíjense cómo queda cuando le sacan los aparatos:

Mmmmmhhh...

Este cambio de look, que nos recuerda al famoso antes/después de las propagandas de Sprayette o TeVeCompras, no ayuda a que el profesional resuelva su problema marital. Tampoco ayuda que la madre de Gualber caiga de improviso en la casa de su nuera y la critique por no cocinar para su marido y sus hijos como toda mujer de ultraderecha debe hacer. Laura, enojada con su suegra, descarga con la hija:

¡Aayyaaaaa!

Ese día la cena termina en caos y Gualberto casi golpea a su esposa, pero ella lo esquiva y le termina dando a la pared. Como consecuencia, el dentista abandona el hogar y a sus hijos y comienza un trágico derrotero hospedándose con Minguito, su amigo del gimnasio:

Minguito, demás de levantar pesas como lo hacen los pelotudos, es un solterón por lo que se arma un debate sobre qué es mejor: la soltería o el matrimonio. Después de llegar a conclusiones francamente tristes, Gualberto va a dormir a la casa de su mamá y esta le canta... ¡una canción de cuna! (¿Qué diría Freud?) Habiendo sobrevivido a este desastre argumental, el espectador relojea el minutero del reproductor y ve que a la película le quedan aun varios minutos. ¿Qué sigue? La reconciliación, claro. No vaya a ser que la película termine mal.

Pero... ¿qué motivos tienen para reconciliarse (sin contar que estamos en Argentina, 1978)? No sé, pero en un momento pasan dos cosas:
a) El dentista se encuentra con Graciela Alfano en un boliche y esta le dice que como ya lo sedujo en el consultorio no quiere saber más nada. Bien trola Grace.
b) Gualber encuentra a su esposa con otro tipo tomando unos tragos con todo el punch en los bosques de Palermo y tiene una epifanía: sigue queriendo a Laura.

Slurp.

Además, bueno, extraña a sus hijos (en especial a su hija que lo llama Kun-Fú) y está arrepentido, etc.. Así que listo, todo se resuelve en una cita nocturna en la que él la hamaca y le dice que fue a ver a un vidente que le dijo que va a tener un hijo. Y ella dice: ¿un hijo? y ríe mogólicamente.

¡Wiiiii!


The End.

*créditos*

*navaja*

lunes, 20 de diciembre de 2010

VxD: El Prontuario de un Argentino (1985)

Estoy pensando seriamente en abrir un taller de nombres de películas. Sería un curso corto, de pocos encuentros, en los que se trabajarían los y los no a la hora de titular un film. A algunos les vendría bastante bien.

Esta es la historia de Mario:
The man behind the bigot.

Mario es, ante todo, un trabajador. Y además es humilde, creyente, sacrificado, buen padre, buen esposo y buena persona. Está claro que la vida le deparará las peores tragedias que uno pueda concebir, a saber:

a) Lo discriminarán sus compañeros de trabajo por no planear un robo.
b) No le aumentarán el sueldo.
c) Perderá la confianza de su jefe.
d) Eventualmente robará
e) Eventualmente perderá el trabajo.
f) Morirá su sobrino (quien jugaba en las inferiores de Vélez y era la única salvación económica de la familia)
g) Deberá pagar un cajón carísimo.
h) Llorará frente a los médicos.
i) Terminará en la cárcel.
j) Llorará frente a su esposa.
k) Llorará frente a sus hijos.
l) Jugará a la pulseada (en slip) con los reclusos.
m) Volverá a conseguir un trabajo en el que su empleador se quedará con parte del sueldo.
n) Será odiado por su capataz.
ñ) Volverán a echarlo al descubrir que tiene antecedentes penales.
o) Venderá su alianza por unos pocos australes.
p) Le rezará a San Cayetano.

Ahora, si piensan que la performance de Mario es un tour de force digno de Daniel Day Lewis, se equivocan... transcurre imperturbable tras su bigotes.

Momentos que resaltan lo injusta que es la vida:

Mario entre linyeras y prostitutas.

Mario con "los muchachos"

Mario con "la jermu"

Conclusión: para ver miserias bien filmadas, alquilen una de los Dardenne. Esta déjenla pasar.

Mención especial para Arturo Puig:

¡Grande, pa!

Y para este maniquí perturbador:

¡Ah! Me olvidaba del chiste que cuentan los trabajadores en su rato de ocio mientras escuchan un tango cuya letra describe explícitamente las penurias de la vida de Mario:

- Cacho, contate un chiste.
- A ver... ¿vos sabés lo que le pasa a Moria Casán si se le desprende un bretel?
- No.
- ¡Vuelca!

...

jueves, 16 de diciembre de 2010

VxD: El Destino (1968)

Intento de argumento: el alma de Manuel Dorrego reencarna en el cuerpo de Ladislao Gutiérrez (el cura que se fugó con Camila O'Gorman en la época de Rosas) Ambos mueren fusilados. Por eso la película se llama El Destino.

¿Queda claro?

Bueno, igual no importa porque al final de la película aparece un tipo que nos aclara que todo está escrito y que no podemos escapar de los designios divinos.

Presentó:


Mención especial para el Comandante Escribano, interpretado por Aldo Barbero.

♪ Es-cri-ba-no, Es-cri-ba-no ♫

lunes, 13 de diciembre de 2010

VxD: El Milagro de Ceferino Namuncurá (1971)

Milagro es no convertirse al ateísmo después de ver esta bosta. ¿Qué quieren que les diga? Perdí la poca fe que me quedaba. Siguiendo con la onda eclesiática, este hemorroide de Satán cuenta la historia de Rafael y Anahí (dos forros de primera categoría) que recomponen su matrimonio gracias a las acciones milagrosas del "lirio de las Pampas": Cerefino Namuncurá.

Rafael es hijo de Catalina, una mujer... bueh, mujer...

La suegri.

Rafael es hijo de eso de ahí arriba y se gana la enemistad de su madre al traer a casa a su esposa Anahí. ¿Qué tiene de malo Anahí? Básicamente que es una india. Y a la suegri no le gustan las indias, no, no (es del PRO) Pero atención, que el estandarte de la maldad y la discordia no es patrimonio de la señora Catalina, sino también de su mucama Nº1, su ama de llaves diabólica, su sirvienta macabra... Ireeeneee.

¡Quiero ser la dueña de todas estas tierras!

Irene odia a la señora Catalina, pero Catalina la había propuesto como candidata para su hijo, teniendo en cuenta que era la única mujer de la casa, lo cuál tiene todo el sentido. Claro que no sabía que Irene conspiraba junto a Francisco, el peón, para quitarle sus tierras y convertirse en la dueña del condado.

En el medio de todo el cotorreo, la fatalidad quiso que un incendio azotara los terrenos de la señora Catalina y vaya saber uno qué carajo pasó pero lo cierto es que Rafael perdió la vista.

¡Estoy ciego!

Visto (je) y considerando el estado del pobre Rafael, se le indica reposo y se da el siguiente diálogo:

Anahí: -Quiero verlo, sólo verlo y mirarlo.
Catalina: -Está bien, pero no lo toque ni llore. (???)

Cae el médico rural, que no caza una y la india, fiel a sus ancestros, indica: "Debemos ir a Buenos Aires" (indias eran las de antes) Finalmente Rafael viaja junto a su madre y Anahí queda al cuidado de la arpía de Irene, y entonces...

¡Éxtasis!

Dame una C, dame una E...

¡Ceferino! Anahí, en plena revelación, pide por la curación de los ojos de Rafael y entra a gritar que vio a la deidad. Francisco le dice: "Anahí, no te dejes llevar por alucinaciones", pero ella nada, está desquiciada por el poder de su fe. Finalmente, Rafael vuelve y se cura, para el asombro de todos y ahí es cuando doña Catalina pega zarpado flashback y nos enteramos que odia a las indias porque el padre de Rafael la dejó por una:

Pelá el tótem, papi.

A modo de agradecimiento, Rafael y Anahí hacen el Ceferino tour, visitando todos los lugares por los que pasó Ceferino en vida: Viedma, Chimpay, San Ignacio, etc. Los empleados dejan la estancia de Catalina, porque se vuelve una vieja aún más agria, hasta que Rafael y Anahí vuelven cargando un hijo en brazos lo cual hace que Catalina recapacite y se vuelva buena.

Aunque no tan buena como la expresión de este peón:

¡Azúca!