miércoles, 21 de marzo de 2012

VxD: Un Hombre de Arena (1983)

- Receta para una película decadente -

Ingredientes:
  • 1 padre pobre, trabajador explotado, alcohólico
  • 1 madre pobre, sufriente, digna
  • 1 hijo inocente ajeno a las desgracias del capital
  • 1 jefe déspota
  • 1 Antonio Grimau
  • 1 prostituta llamada Zulema
  • Planos de naturalezas muertas: cantidad necesaria

Prodecimiento:
Presentar al protagonista borracho, yendo a contarle sus penurias a la madre de su hijo. Sazonar con frases de tipo:
¿No tené vinito?

Añadir conversaciones que denoten que se siente y que no tolera encontrar a Antonio Grimau con Zulema (Ana María Picchio) a pleno "mete y ponga" en el rancho. Dejar en claro que la madre está indignada con el trabajo de arenero que tiene su casi exmarido. Hablar mucho sobre la vergüenza y la misera. 

A continuación, introducir la escena en la que quieren reemplazar al trabajador con tecnología y la consecuente trifulca que esto genera. Enfatizar todo lo que evidencie dignidad y opresión. 



Dejar reposar hasta que las máquinas corran a Antonio Grimau y grite: "vayansé/hijo' de puta/que lo parió/turros/ guachos" cual telegrama.


Luego, sentir pena por la película, por el espectador y por el cine en general.

Generar evidentes lazos de amistad entre el protagonista, del interior, y Antonio Grimau aka "El porteño" con el fin de ponerlos a trabajar juntos en contra del régimen hostil del patrón. Advertir que Grimau se siente superior debido a su origen cosmopolita, pero que el hombre del interior posee mayor capacidad de trabajo. Utilizar primeros planos que enfaticen la intimidad personaje-espectador. Reflexionar.


Mostrar a Ana María Picchio durmiendo sobre una almohada de gomaespuma. 


Dejar reposar hasta que se pare, putee, acepte la partida de Antonio Grimau y decida irse no sin recordarle al protagonista que ella siempre está disponible para él. 

¡Gracias, Negrita!

Marcar a fondo los intentos del padre por recuperar a su hijo. Añadir frases edulcoradas del tipo: "¿cuándo te he fallado yo, hijo?" Presentar una moto que se rompe y echa por tierra las actividades padre-hijo del día.


Añadir una o dos cucharadas de sacrificio.


Servir con imágenes de reconciliación, momentos felices junto al río y un agradecimiento a la municipalidad.

Acompañar preferentemente con cicuta y/o cianuro. 

1 comentario:

Juan José Prado dijo...

Gracias VxD. El mundo necesitaba esto de vuelta.