miércoles, 28 de marzo de 2012

VxD: Los Irrompibles (1980)


Los irrompibles los llamaban,
por sus hazañas sin parangón.
Hubo leyendas que los pintaron como fantasmas,
pero vivieron y el pueblo entero los conoció ♫

Dame western, dame dame western.


Qué otra cosa sino la ética me lleva a cerrar esta nueva etapa del VxD con un exponente fundamental del cine argentino de género. Entiéndase por exponente fundamental a: "esta por lo menos tiene póster" He de apelar nuevamente a la todopoderosa figura de Emilio Vieyra, quien debería llevarse un diploma de  honor, pues esta es su quinta película en el ciclo. Todo un mérito.

Very irresistible...

Jorge Martínez y Ricardo Espalter, dos sujetos con mucho swing, encarnan a Harry el Caliente y Billy el Frío, dos "agentes" importados de USA que son contratados para ponerle fin a una ola de robos que azotan  a la apacible aldea de Villa Dorada, ubicada en la provincia de San Luis.

Las primeras acciones que realizan en suelo argentino son:
1) Pegarle un tiro en el cigarro a un pueblerino que se ríe de ellos.
2) Acariciar a un niño.
3) Hablar en español. Porque está bien, que se note que son gringos, pero tampoco como para poner subtítulos porque esta es una película para toda la familia y sino "el nene no me lee".

El más pelotudo de los dos es Billy el Frío. Harry, por el contrario, hace todo bien. Son opuestos complementarios, y dejan bastante que desear porque en su primera operación en pleno monte esa femme fatale puntana que es Betiana Blum los desarma en dos segundos.

The name is Clayton... Doris Clayton.

Una de las bajas es un hombre que muere balbuceando: "Laura, Laura... La Carolina", sentencia del todo enigmática y que da pie a que nuestros cuasi-cowboys se pierdan en la meseta porque el único mapa que tienen es este:


... y allí sólo figuran Carolina del Norte y del Sur, pero LA Carolina no está. Víctimas del sol, deciden tirarse a... ¡tomar sol! al lado de un arbusto:


Pero antes de insolarse son salvados por cuatro jinetes blancos con galera que sacan agua del suelo y les regalan dos caballos que los llevan a encontrarse con ELLA:

¡Grace! Codename: niña Laura, 
quien hereda las tierras de su difunto padre.

Los malvados ladrones, liderados por John Bull (¿Juan Toro?), quieren eliminar a nuestros héroes y no tienen mejor idea que tirarles unos cartuchos de dinamita por la ventana (!)

Digno de la Inverosímil Mission Force

Los agentes, en un acto de total imprudencia, arrojan el explosivo a la calle y van a buscar a los responsables. ¿A dónde? ¡A LA CANTINA!

Una pelotudez y dos flirts anticipan el estallido.


Aprovecho para contarles que Harry y Billy se llaman a sí mismos por sus apodos, dando origen a las más descabelladas frases:
  • ¿Dónde estás, Caliente?
  • El Frío y yo tenemos muy buenos ángeles guardianes.
  • Suficiente, Frío, ya es hora de marcharnos.
  • ¡Ja, se quemó el Caliente!
Y así. Es muy importante la escena en la que uno de los malos va a buscar instrucciones de su jefe (no de John Bull, sino del jefe de John Bull, que termina siendo quien contrata a los agentes) y antes de irse es interceptado por Frío y Caliente. Lo atajan contra un árbol y pasa lo siguiente:


- ¡Quieto! ¿A quiénes vino a visitar?


- ¡Ustedes no tienen ningún derecho!
- Será mejor que hable o...
- ¡Yo sólo soy un emisario!


- ¡A quién vino a ver!
- Yo vine a...


- Agghh... 

Haremos bien en no preguntarnos por qué el jefe del mal mató a su secuaz y no a los agentes si los tenía a la misma distancia. Jamás lo sabremos. Lo que sí sabemos es que el hombre que cuida a Graciela Alfano se parece mucho a Santa.


Entretanto, Juan Toro y Jorge Hot Martínez se trenzan a las trompadas y Frío se consigue una suripanta que le cocina y le apunta a los hombres malos mientras él come empanadas.


Al otro día se baten a duelo mientras la niña Laura reza y Betiana Blum los mira.


Caliente logra desarmar a su adversario, hiriéndolo y...
- ¿Qué espera? ¡Dispare!


¡La justicia va a disparar contra usted!


Finalmente descubren que el jefe del mal era el Señor Thompson.


Y en lo de Graciela Alfano descubren oro y bailan en ronda para festejar.


Los que no van a festejar son ustedes, porque esta es la última reseña del ciclo. No me juzguen, hace rato que ya no vengo por el dinero, mi trabajo de visualizador terminó a principios del 2011, he perdido mi contacto con el lado oscuro del cine nacional.


 Así que ya saben, si quieren que vuelva lo único que tienen que hacer es... ¡contratarme!

A modo de despedida les dejo este video que sintetiza los "mejores" momentos de esta mega-producción. SIENTAN LA ÉPICA...


Gracias totales y ya saben...

viernes, 23 de marzo de 2012

Vengo por el festejo...


A ver, a dónde están las nenas del Día de la Tromba,
que hoy cumplimos 4 años, a ver...

Este año tocó festejo VxD.

Insuperable.

miércoles, 21 de marzo de 2012

VxD: Un Hombre de Arena (1983)

- Receta para una película decadente -

Ingredientes:
  • 1 padre pobre, trabajador explotado, alcohólico
  • 1 madre pobre, sufriente, digna
  • 1 hijo inocente ajeno a las desgracias del capital
  • 1 jefe déspota
  • 1 Antonio Grimau
  • 1 prostituta llamada Zulema
  • Planos de naturalezas muertas: cantidad necesaria

Prodecimiento:
Presentar al protagonista borracho, yendo a contarle sus penurias a la madre de su hijo. Sazonar con frases de tipo:
¿No tené vinito?

Añadir conversaciones que denoten que se siente y que no tolera encontrar a Antonio Grimau con Zulema (Ana María Picchio) a pleno "mete y ponga" en el rancho. Dejar en claro que la madre está indignada con el trabajo de arenero que tiene su casi exmarido. Hablar mucho sobre la vergüenza y la misera. 

A continuación, introducir la escena en la que quieren reemplazar al trabajador con tecnología y la consecuente trifulca que esto genera. Enfatizar todo lo que evidencie dignidad y opresión. 



Dejar reposar hasta que las máquinas corran a Antonio Grimau y grite: "vayansé/hijo' de puta/que lo parió/turros/ guachos" cual telegrama.


Luego, sentir pena por la película, por el espectador y por el cine en general.

Generar evidentes lazos de amistad entre el protagonista, del interior, y Antonio Grimau aka "El porteño" con el fin de ponerlos a trabajar juntos en contra del régimen hostil del patrón. Advertir que Grimau se siente superior debido a su origen cosmopolita, pero que el hombre del interior posee mayor capacidad de trabajo. Utilizar primeros planos que enfaticen la intimidad personaje-espectador. Reflexionar.


Mostrar a Ana María Picchio durmiendo sobre una almohada de gomaespuma. 


Dejar reposar hasta que se pare, putee, acepte la partida de Antonio Grimau y decida irse no sin recordarle al protagonista que ella siempre está disponible para él. 

¡Gracias, Negrita!

Marcar a fondo los intentos del padre por recuperar a su hijo. Añadir frases edulcoradas del tipo: "¿cuándo te he fallado yo, hijo?" Presentar una moto que se rompe y echa por tierra las actividades padre-hijo del día.


Añadir una o dos cucharadas de sacrificio.


Servir con imágenes de reconciliación, momentos felices junto al río y un agradecimiento a la municipalidad.

Acompañar preferentemente con cicuta y/o cianuro. 

miércoles, 14 de marzo de 2012

VxD: Hipólito y Evita (1973)


¡Radicales y peronistas, uníos! Pues unidos hemos de triunfar como patria. Ya lo dice el refrán: "la unión hace la fuerza"

Pero, ¿de qué fuerza se trata? ¿Es acaso el poder actoral de Raúl Taibo lo que debe conmovernos a abandonar nuestras diferencias y unirnos bajo la misma bandera? ¿O será acaso la expresividad del llanto de Victor Bó junto a las muecas del todo logradas de Julio De Grazia aquello que nos impulse a la verdadera militancia, esa que desconoce el partidismo y se ubica del lado de la verdadera política?

No lo sé, apenas puedo contarles que la película arranca con un grupo de desacatados arrojando tomates:

1,2, ultraviolento...

El pleito se enmarca en un pueblo chico y sus protagonistas son los Montero y los Capobianco, que llevan años de enfrentamiento y tienen pocas intenciones de alcanzar un acuerdo. Ocurre que los patriarcas de ambos lados son muy caudillos y ceban a la descendencia sembrando un raid de odio que altera a la ciudadanía toda.

Claro que todo cambiará con la llegada deeee...

Amalia Scaliter / Evita, la virgen.

Que le va a revolucionar las hormonas aaaaa...

Raúl Taibo / Polo, poeta del hippismo radical.

Nuestros héroes vienen acompañados de deliciosos personajes secundarios:

Victor Bó / Ángel, montonero semental.

José Luis Mazza / Marco, gorila rocker.

Julio de Grazia / Beto, pelotudo querible 
aunque ridículo y desagradable.

Rosalina, la puteeeta.

Ubaldo Martínez /El Sr. Capobianco, peronista hard, 
fan de Sarah Palin.

Ricardo Bauleo / El padre Lorenzo, mentor nacional y popular.

Leonor, aspirante a travesti.

Gilda Lousek / Martina, la alcaldesa de todos y todas.

Como nota de color les puedo contar que Marco y Polo son hermanos (fail). Junto a sus parientes Montero se infiltran en una fiesta de disfraces de los Capobianco y contemplan por primera vez la prístina figura de Evi.

Si esos disfraces no son un claro cross-over entre el Ku Klux Klan y los Power Rangers entonces ¿qué son?.

Allí bailan, Hipólito y Evita, y LLEGA EL AMOR. Ni qué decir que en la escena siguiente él la va a buscar, trepa por un muro hasta su cuarto y le dice: "hay más peligro en tus ojos que en todas las armas de los Capobianco" Claro que todo el romanticismo se va al carajo cuando Evita pela un par de walkie-talkies.

¿Qué diría Shakespeare?

Así, mientras los muchachos de la familia se dedican a medir su potencia fálica corriendo picadas y las mujeres optan por penar el futuro de la estirpe, el director nos deleita con imágenes que aluden de manera directa a las oposiciones y antagonías. No vaya a ser que no se entienda que están compitiendo.

Aunque eso es nada comparado a las escenas en las que ella le dice "bobito" para luego correr por los bosques cual personajes de Crepúsculo.

Acontece que hay elecciones en el club del pueblo y los familiares se lanzan en sucia campaña para defenestrar a sus rivales haciendo gala de gestos antidemocráticos:

Sin embargo, ajenos al ajetreo de la realidad mundana, nuestros tórtolos se dedican a tallar arbolitos para proclamar su pasión:


Que par de pájaros los dos... ♫

Se organiza también un partido de fútbol que enfrenta a las familias y un díscolo integrante de uno de los bandos hace alianza con un médico que le consigue un laxante para el entretiempo.

Era gatoreit...

La anécdota culmina en los yuyos del campito.

A sabiendas de que las familias han de oponerse, Hipólito y Evita no logran contraer debidas nupcias ante el altísimo (sí, han decidido casarse) puesto que son menores. Al mismo tiempo ocurre que Polo choca a Leopoldo (?) en una picada y se ve obligado a huir para no ir preso. Antes de irse busca a Evita, para contarle, pero ella ya sabe que le obligaron a correr la picada puesto que posee el don de la clarividencia característico de toda virgen. Él se pregunta por qué todo está contra ellos, y sufre. Suerte que el tal Leopoldo admite que él iba en contramano en el accidente (porque la policía hace que todo pase por accidente) y triunfan tanto el bien como la corrupción de las instituciones.

Así que a fin de cuentas nuestros próceres deciden irse del pueblo luego de lograr la reconciliación de los clanes y se canta la balada de Hipólito y Evita, que dice así:

Eran tan niños Hipólito y Evita y el mundo era tan viejo y tan bribón,
no imaginaban que todos sus sueños cabían en un rincón,
ni que hay razones que pueden matarlos,
eran tan niños los dos...
Cuando sus manos se unieron, creyeron que inventaban el amor,
eran tan niños Hipólito y Evita y el mundo era tan viejo y tan bribón,
sus familiares jugaban a odiarse y encontraron la razón
en tradiciones mezquinas que siempre hace a la gente mayor.
Cuando sus manos se unieron, creyeron que inventaban el amor
eran tan niños Hipólito y Evita y el mundo era tan viejo y tan bribón.
Cuando sintieron que los separaban, se les heló el corazón,
pero es tan facil curar una herida, eran tan niños los dos...
Cuentan que aun van de la mano
porque entre el ayer y el hoy hubo Hipólitos y Evitas (!)
un nombre no hace al amor...