Ciertas películas nos obligan a cuestionar nuestras creencias más profundas. Por ejemplo: ¿es compatible la existencia de Dios con el hecho de que se haya filmado este bodoque? Me inclino a responder negativamente, pero dejémoslo como enigma y dediquémonos a la destrucción. Es arriesgado meterse con una peli tan popular. Después de todo, quizás encolerice a "las nenas" (si es que no devinieron en espectros después de la muerte del ídolo popular) y terminen por hackear el blog.

La peli arranca con Sandro semidesnudo montando un caballo a-là-Gandalf (esto es, sin montura) mientras suena uno de sus hits. Después de esto, los créditos nos informan qué sigue en el programa...

... y el caballo ya no vuelve a aparecer. Es una pena realmente, porque era de los que mejor actuaba. Claro que una película no se lleva adelante con un cantor y un equino, falta una heroína por la cual luchar:

¿De qué trabaja Solita?

¡De tocar la pandereta!
Sandro y Solita son parte de una feria y son pobres, pero se aman. Y es una pena pero la adversidad está a la orden del día por lo que terminan culpando a Sandro de un crimen que no cometió, así que no le queda otra que huir. ¿Cómo se resuelve esta situación? Camuflándose, y cantando un tema cada tanto:

Ronald McSandro

Bien ahí, Sr. Juez.


















































