lunes, 20 de junio de 2011

VxD: Fuego Gris (1993)

Del mismo modo que aplicamos en la vida cotidiana el lema si bebe, no conduzca, deberíamos abogar por otro que sería más o menos así: si está bajo la influencia de psicofármacos, no dirija películas. Por que no, esto no es The Wall y dista mucho de serlo.
De los creadores de Unicornio, el Jardín de las Flores llega...
... una película... no, qué digo película, una EXPERIENCIA SENSORIAL DEL CARAJO.
Mientras sentimos una fuerte respiración que nos remite a un acoso telefónico jadeado por un sexópata obeso, la película comienza con las siguientes leyendas:
Ya con esto nos basta (han pasado sólo 20 segundos de película) para sentirnos como en esas cenas en las que uno se lleva el tenedor a su boca y descubre con espanto que lo que sirvió el anfitrión, ante el que uno debe quedar bien sí o sí porque es puro amor, es algo horrendo e indefinible y que llevará siglos de sufrimiento lidiar con la totalidad del plato.
Echemos mano a la sinopsis para que nos ilumine al respecto: Una joven, alienada por su trabajo y enfrentada con su entorno, busca su identidad a través de diversas figuras alegóricas. Es una película extraña, arriesgada, en la que no hay diálogos sino canciones que expresan los estados por los que atraviesa la protagonista. La banda sonora del film fue compuesta e interpretada por el músico de rock Luis Alberto Spinetta y fue editada como disco bajo el mismo título que la película.
¡Uh, Spinetta! Uuuh, no hay diálogos. Uuh, qué profundo debe ser esto. ¡Uuh, aguante la poesía! ¡Uuh, aguante la ficción! 
Y yo creo que la onomatopeya clave que uno debe aplicar como para transitar más o menos bien este viaje (del bajo) astral es justamente esa: ¡¡¡Uuuuuuhh!!!
Síganme los buenos:
¡¡Uuuuh, boludo, mirá qué heavy esa oficina, se tiran maletines, te miran re mal boludo, te apuran, qué bajón la burocracia, boludo!!!
¡¡Uuuhhh, boludo, es Sbaraglia ese, uuuh!!
Uuuhh, la protagonista se mete la mano en la boca, uuuuhhh...
Uuuh, qué violenta esta gila que insulta mascando chicle, uuuhhh...
Uuuh, re gedes los padres de la prota, boludo, hay mucha ira ahí uuuuuhhhhh...
Uuuuh, una niña curando a un conejooooo, uuuh, qué suavecito el conejooo eeeh UUH.
Es Ringu esto, boludo, ¡¡uuuuhhhh!! 
Uuuuh, alta turba iracunda, zarpado pogo, boludo, la debable EEHH. ¡¡UUUUUHH!!
Uuuh, la prota cae por una alcantarilla, boludo, ALTA LUZ HAY EN LA ALCANTARILLA boludo qué Lewis Carroll todo, ¡¡uuuuhhhh!!
Uuuh, se pudrió todo en el inframundoooo eeehh, la bardeabaaan eehhh, ¡¡uuuhhhh!!
Uuuhh, boludo, es la mujer azul como en la canción de Spinetta, uuuuuuuuh.
UUUHH, pintó la Cristina Banegas punk, boludo, es nuestra David Bowie guasona uuuuhhh...
¡¡¡¡UUUUHHHHH!!!!
Uh, boludo, está viajando en el tiempo mal BOLUDO UUUUHHHHH
UUUHH, boludo es Marilyn... ¿te acordás de Tony Curtis?
Uhhh, boludo un anciano... es una figura RE alegórica uuuuhhh...
¡Siluetas! Es re simbólico eso, uuuhhh.
Uuuuh, ¡¡¡el Capitán Frío!!! Qué polar que es todo.
Uuuuuuuhh, Arturo Bonín con unos sobres locos, ¿qué tendrán, boludo?
¿¿¿FALTA MUCHO, BOLUDO???
No hay Activia en el inframundo... uuuhhhh.
Uuuuuh, arte arte arte la Banegas punk... ALGODÓOOOONNNNNN
Uuuuuh, 2001.

Uuuuh ranas paracaidistas. Magnolia maal eeh uuuhhhh...
UUUUH, boludo, ¡¡¡¡una vagina expulsando palomas!!!! SAAABEEEEEE.
Mad Max, George Miller,traigan a Gibsonnnn ¡¡Uuhhhh!!
Señoras con pañalllllll...
ÉXTASI.
Uuuh, se armó la joda en el avernooo. ¡¡UUUHH!!
¿Monte Hermoso o Necochea?
Morrrrdorrrrrrrrrr...
Uuuh, los créditos boludo, es un viaje de ida esta peli eeeh, uuuuh.
Uuhh, mirá quien está ahí boludooo...
PERSONAAAAA...

jueves, 16 de junio de 2011

VxD: Un Viaje al Más Allá (1964)

¡¡Marco!! ¡¡Marco!!
Así comienza esta calamidad mutante del séptimo arte: con una Mercedes Carreras en pleno trance hipnótico. Para refrescarles la memoria, esta peli se alzó con un premio VxD allá por el mes de enero porque, convengamos, hay que delirarla durante una película entera. Mercedes es Paula y le patina el bocho. Escucha voces que le dicen cosas como: "sooola, sieeempre soolaa" o "es una chica muy rara, no se le conoce ningún romance" Mientras empezamos a comprender que el mundo es injusto y que Paula merece toda nuestra compasión somos testigos de cómo es rechazada por los miembros de una sociedad desalmada: - ¿Sí?
- ¿Ud. es la madre de Diana?
- Sí, ¿qué quieres?
- Quisiera hablar con ella.
- Está estudiando y por otra parte no quiero que vengas a buscarla.
- Pero ¿¿por qué?? ¿¿Qué he hecho?? ¡Diana es mi única amiga!
- Ya has oído todo lo que tengo que decir.
Pobre Paula... sólo quería entregarle una carpeta que había olvidado en el colegio. Y pobre director también, que arrima citas para darle un poco de vuelo intelectual a este intento de algo.
Lamentablemente la película no remonta jamás. Ni hablar de la psiquis de Merceditas que la lleva al borde del suicidio cuando las voces la acosan mientras contempla el mar desde un acantilado. Hay que ver qué ubicuos son los policías en estos casos. Sin embaaaargo, el oído agudo del espectador notará que hay una voz especial, masculina, más cálida que las otras con la cual Paula (¿Paula?) puede dialogar. ¿Será esta una voz proveniente del más allá? ¿Será que Paula no está loca sino que es una pobre chiruza incomprendida y virgen? Todo esto se aclara cuando una compañera de trabajo le recomienda a Merceditas que visite a un psiquiatra. Una vez allí el médico la hipnotiza y pega zarpado...
… gracias al cual nos sumergimos en su divague, retrotrayéndonos a 1820. En esta línea temporal ella es monja, se llama Nina y recibe la visita de un guerrero herido llamado, por supuesto, Marco. Para abrirle la puerta va a buscar las llaves, que cuelgan de una suerte de jaula que parece albergar algo así como un consolador.
Como no creo que lo veneren, imagino que es una prueba para ver cuánto pueden resistir la tentación... es sabido que el paradigma judeo-cristiano y el masoquismo se llevan de maravillas. Cuestión que cae Marco con su testosterona a flor de piel y lo ocultan de quienes lo buscan, pues parece ser un desertor. Acá se suceden muchas muchas escenas en las que Nina visita a Marco una y otra vez y se empieza a gestar la raíz del pecado, todo esto intercalado con las apariciones de una madre superiora gallega insoportable que te dan ganas de aplicarte ácido clorhídrico en los tímpanos despacito, suavemente, vía gotero. FINALMENTE, Marco intenta escapar de sus perseguidores no sin antes jurarle amor a Nina pero le clavan un par de tiros y a otra cosa. Esto marca el final del... Back in the sixties, Paula decide ir al convento para sentir en carne propia cómo era ser Nina y amar a alguien. De más está decir que llora muchísimo porque sufre muchísimo porque es una persona buenísima y el mundo es hostilísimo con su ser inocentísimo. En el viaje de vuelta, pues el convento no quedaba en la city, conoce a dos personas y se desmaya, entonces viene un médico que le recomienda ir a una fiesta para distraerse (??) y da la casualidad que estas dos personas justo iban a una fiesta. ¡Qué cosa! Ya en el lugar empieza a sonar una música y nos encontramos con que el que canta no es otro que...
♫ Despeinada... twist, twist, twist... despeinada... ♫
¡Es Palito fucking Ortega! Y mientras culmina su performance dando cierre a ese show que no tuvo una garcha que ver con nada de lo que pasa en la película, unos tipos empiezan a gritar "¡¡Ahí viene Mariano, ahí viene Mariano!!" y todos corren a ver a Mariano, porque Mariano le cae bien a todos pero hete aquí que viene en auto y pierde el control de su vehículo, se estrella contra un árbol y Paula lo ve y grita: ¡¡¡Marcoooo!!! Y ahí nos enteramos que Paula y Mariano en 1960 son Nina y Marco en el 1800 y que están condenados a la infelicidad. Al tiempo que contemplamos los diálogos finales... - Marco, no te vayas, ahora no, ahora no... - Te espero, Nina, te esperaré... ¡en el cielo! (!!) - ¡Dios mío! ¿Por qué? ¿¿POR QUÉ??? ¡¡MARCO!!
... ronda nuestra mente la recordada frase del gran Silvio Soldán.

lunes, 13 de junio de 2011

VxD: Amor de Otoño (1996)

Aclaro que no leí "La Cigarra", obra en la que se basa Amor de Otoño, pero si yo fuera Anton Chejov abogaría por el empalamiento del director frente a una turba iracunda. Eso de base.
La película comienza con esta imagen: ... acompañada por una terrible melodía que indica: sufrid... sufrid ¡oh, espectadores! Pues se avecina el corazón mismo de lo dramático. Y la verdad es que sí, uno sufre, pero la música es lo de menos cuando estamos frente a seres que dialogan de la siguiente manera:
Olga y Stefano: casados, sin hijos, sin hormonas, sin guión.
- Hola.
- Querido, ¿cómo estás?
- ¡Olga querida! ¡Que alegría escucharte! Esta mañana estabas tan dormida...
- Fue como un sueño prolongado (?) Me siento tan feliz.
- Yo también...
- Me llamó la modista.
Modista. Su corazón no late pero tiene pulso.
- ¿Ah, si? ¿Por qué?
- Es para aquel vestido que me regalaste hace dos años. Lo mandé a reformar. Ella dice que quedó hermoso, iré por él esta tarde.
- ¡¡Doctor, un accidentado!!
Enfermera cortamambo. Cantidad de escenas en las que aparece: 1.
- Sí, sí te escucho, perdón pero me llaman de urgencia, tengo que cortar.
 - Sí, sí querido... ¿Stefano?
- ¿Sí?
- Te quiero mucho... te espero...
Bien... así están las cosas y quedan como 3/4 de película por recorrer. Me olvidé de mencionar que en la "fiesta" en la que se conocen Olga y Stéfano un hombre con la agudeza visual de Stevie Wonder compara el rostro de Olga con el de un "esbelto cerezo".  O yo tengo una imagen errónea de los cerezos o algo pasa. Como todo transcurre en una onda chocolatosa de frases edulcoradas, Olga decide llamar a un profesor de dibujo con la intención de que su vida sea aún mejor. Es decir: parece un cerezo, encontró al amor de su vida y maneja un Renault 12. ¡Sólo falta un hobbie! PUES BIEN, un día llega a casa y lo encuentra a él:
Gabriel Castro Rendón: portador de brocha, monaguillo frustrado.
La aparición del artista sumado a otros factores como las escenas hot pedorras en las que Olga se hace pasar por fantasma para cachondear a su marido comienzan a horadar la vida marital.
FAIL.
Si a esto le sumamos reuniones artísticas repletas de burgueses perversos y el abuso de peinados alocados, estamos al borde del abismo.
Me peinó Migueeeel...
Cuando Stefano cae enfermo, Olga aprovecha para tomarse el palo y emprende algo así como una odisea artística con Gabriel y otros pintores, escritores y demás. No sé si se percató de que era la única mujer entre muchos hombres pero no lo dudó. Mientras le escribe cartas de amor a Stefano diciéndole que lo extraña, descubre el poder poético de Gabriel quien se despacha con esta estrofa durante un desayuno:
Dios no os castigará obligación no hay ninguna mi voluntad pues, será gozar esta medialuna.
¡Qué dominio del verso! Pero no solamente habrá poesía en el viaje sino que además formarán parte de un avistamiento de caballo y demás escenas idílicas. Entendamos a Olga, es muy difícil no tener sexo luego de sentir a metros de distancia el poder afrodisíaco que emana de un caballo. Post-viaje, la prota amenaza con suicidarse si Gabriel no le presta la atención que merece y se da una discusión pelotudo-filosófica entre marido, esposa y amante acerca del suicidio. No pregunten. Hete aquí que el esposo muere por una complicación de algo y a ella la carcome la culpa. Tanto que lo ve a él cuando se mira al espejo. Y listo, la peli cierra con el plano inicial en el que nos damos cuenta que ella ahora está vieja, ya no tiene cara de cerezo y añora épocas pasadas.
Alucinación low-budget.
Me despido con este plano MAGISTRAL que transmite pasión por el cine. No sé ustedes pero yo me voy a golpear un almohadón al mejor estilo Paul Vitti:

jueves, 9 de junio de 2011

VxD: Las Aventuras de los Parchís (1982)

¡Siguen las aventuras! Siguen, también, el mal gusto y las lágrimas de sangre derramadas esta vez frente a las "coreografías" de estos cinco pillos llamados: Frank, David, Tino, Gemma y Yolanda, globalmente conocidos como "Los Parchís"
En esta película bailan mucho. Bueh, bailan... se mueven:
En la selva.
En el colectivo.
En la playa.
En un bote.
Javier Portales habla en gallego para no desentonar con la lengua de las criaturas, hace de mánayer (¡viva la RAE!) y sufre el acoso de Betty.
Soy tu gatita.
Betty sintetiza las cualidades del director y de los guionistas: es el súmmum de la pelotudez. Y Pepe otro tanto: Pepe es un guía que deberá guiar al quinteto por la selva. Difícilmente pueda hacerlo si ni siquiera consigue abrir una sombrilla, pero la idea de la película es reir reir reir.
Y eventualmente aplaudir cuando suenan hits tales como: Cinco amigos de verdad, Márchate ya, Pregúntale a Juan, La canción del arcoiris, Pancho López, Tarzán y la canción de vencer el miedo.
No tengo mucho más para agregar a excepción del encuentro entre las superestrellas de la canción infantil y uno integrante de los pueblos originarios.
Danger!
La nota de color la da David quien se convierte en cacique al enseñarle a la tribu su dominio del avión a control remoto. Ellos la flashean mal y le otorgan el poder.
¡Ayahuasca para uno!
En un momento anhelé un festín caníbal pero finalmente retornan a la civilización para continuar con su raid de hueca felicidad.
Les dejo unos segundos de alegría para que lo compartan con sus seres queridos: